La expectativa sigue firme en el mercado: habrá acuerdo el 22 de mayo (o un poco más adelante) entre Argentina y sus acreedores. Las posibilidades de un “hard default” siguen a la baja según algunos analistas. Ayer, el riesgo país se hundió 5% y los inversores pagaron lindo en el segmento de renta fija. Observan un acuerdo cerca y ponderan que los bonos tienen “upside”. Hasta el dólar informal se desinfló y cayó casi $10 (aunque en niveles de brecha demasiado amplios).

Tras el fracaso del 8 de mayo (cuando la propuesta naufragó debajo de 15% de adhesión), la gran duda era si las partes se iban a acercar en el Excel del Valor Presente Neto (VPN), y no solo en el discurso. La realidad avanzó en ese carril.

“Hasta ahora, trascendió que el Gobierno podría estirarse hasta la zona de US$ 47-48 y podemos simplificar afirmando que la diferencia se encuentra en torno a US$ 10”, dijeron en la Consultora Delphos, considerando propuestas acreedoras en el rango de US$ 58 y US$ 60, con una “exit yield” de 10%.

Pero falta aún. El principal problema radica en que los bonistas se encuentran en el piso de su rango teórico y el esfuerzo deberá hacerlo el Gobierno, aun poniendo en jaque algunos principios de sostenibilidad del ministro de Economía, Martín Guzmán”.

Un hombre del mercado coincide y dice que Argentina debe poner entre 70% y 80% de la mejora, es decir, aquellos US$ 10 que faltan. “A US$ 48 no van a entrar los fondos”, agrega. “Si no mejora entre 40-50% la propuesta original, lamentablemente, Guzmán no evitará el default”, señala. “¿Qué margen tiene el Gobierno de estirarse hasta un nivel que convenza a todos los fondos? ¿O se conforma con algo parcial y va a la lucha?”, cierra, a modo de enigma.

Por cuestiones de tiempos, no llegan a cerrar antes del 22 de mayo”, dice otra voz del mercado. Es decir: si Argentina no paga los Globales, será default. “Pero si hay negociaciones, supongo que habrá compromiso de no acelerar deuda en default. Por lo tanto, esa fecha puede pasar sin tanta preocupación. Y el Gobierno se enfocará en negociar con los 3 grupos, que presentaron sus propuestas. Si hay ‘deal’ es porque el Gobierno va a ceder en la pretensión de ‘quita significativa’. Con un VPN de US$ 50 para arriba, creo que hay final feliz”, agrega. Sería un empate. “La oferta del Gobierno estaba en US$ 35 y lo de los acreedores arriba de US$ 60 aproximadamente. Así que a mitad de camino habrá algo para cada parte”, resume.

Así, el escenario que parece consolidarse es el de una propuesta con bastante mayor adhesión que la primera (se habla de 50% o 55%), pero aún debajo de los elevados umbrales que imponen las denominadas Cláusulas de Acción Colectiva (CAC), que varían según el bono a canjear.

Si Argentina no paga, como se espera dado lo hecho por la provincia de Buenos Aires días atrás, sería un escenario de “soft default”: un default, sí, pero con la perspectiva amistosa de una nueva ronda de acercamientos tendientes a dejar a llegar a las CAC.

Ante un escenario heredado complejo, y luego agravado por la pandemia, evitar el default parece una decisión acertada.

Fuente: El Economista.